viernes, 18 de diciembre de 2009

CELULITIS: "Lipoesclerosis o Lipodistrofia", SIGNOS, CAUSAS, RECOMENDACIONES PARA SU PREVENCION O ATENUACIÓN. MASAJE ANTICELULÍTICO.

La lipoesclerosis o lipodistrofia, vulgarmente conocida como celulitis, afecta al 98% de las mujeres, no obstante, un reducido número de hombres también la padecen.

No suele aparacer a la misma edad y se manifiesta de diferentes formas.

La celulitis es considerada un trastorno estético que se caracteriza por una desorganización de las células del tejido adiposo, llamadas adipocitos, que se ven encharcadas por agua y líquidos de desecho y no pueden realizar eficazmente sus funciones. Al hincharse y aumentar de tamaño, se forman nódulos que deforman el tejido por lo que exteriormente se observa la llamada "piel de naranja".

Al ser el tejido adiposo incapaz de deshacerse del agua y las toxinas que le sobran, la celulitis se va acrecentando, creándose así un círculo vicioso.

Las zonas más habituales donde se manifiesta suelen ser glúteos y piernas, aunque también suele darse en abdomen, rodillas, caderas, tobillos y brazos.

SIGNOS:

Por lo general no suelen aparecer todos ellos, pero los más característicos son:
  • La clásica "piel de naranja".
  • La aparición de granulaciones parecidas a granos de arroz al presionar la zona.
  • El dolor producido al ejercer presión, lo que la diferencia de la grasa ordinaria que suele ser indolora.
  • La hipotermia localizada.
  • Las estrías (pequeñas marcas longitudinales de color rojizo y blanco) que aparecen cuando la piel se rompe por falta de hidratación y elasticidad.

CAUSAS:

Su aparición se ve favorecida por diferentes causas como:

  • La mala circulación.
  • Trastornos hormonales.
  • Retención de líquidos y sustancias de desecho.
  • Predisposición genética.
  • Falta de ejercicio.
  • La propia configuración del esqueleto.
  • El estreñimiento crónico.

Una vez que aparece, es difícil eliminarla por completo, no obstante existen métodos para prevenirla o atenuarla. 

EL MASAJE ANTICELULÍTICO RESULTA UNO DE LOS MÉTODOS MÁS EFICACES, YA QUE ACTÚA SOBRE LA CIRCULACIÓN VENOSA Y LINFÁTICA DESCONGESTIONANDO LOS TEJIDOS Y MEJORANDO LA TONICIDAD MUSCULAR.

LA CELULITIS NO ES UNA CUESTION DE SOBREPESO.

Es erróneo considerar que este trastorno afecta sólo a quienes padecen sobrepeso ya que se manifiesta por igual en personas delgadas, independientemente de su edad.


Está muy relacionada con los estrógenos, hormonas femeninas que distribuyen la grasa por el cuerpo y la almacenan en diferentes zonas para utilizarlas en caso de necesidad, (por ejemplo en el embarazo) ya que la alteración de esas hormonas provocada por tensiones emocionales, menstruación o menopausia agravan dicho trastorno.


Mayormente su origen se debe a problemas microcirculatorios y de retención de líquidos. Las venas pequeñas o capilares se vuelven permeables y el agua de la sangre invade los tejidos, por lo que estos se sensibilizan y se hinchan.


Éste se considera el período reversible del edema, es la etapa en que la celulitis puede resolverse, ya que con posterioridad a este edema, aparecerá un entrecruzamiento de fibras conjuntivas que lo aprisionará, transformando estos tejidos en celulitis. A raíz de ello el agua, la sal y la grasa contenidas en estos tejidos se tornarán inutilizables.

TIPOS DE CELULITIS

Existen diferentes formas de celulitis, éstas se determinan por su dureza, blandura o edema ya que cada una implica un origen distinto.

CELULITIS EDEMATOSA


Es el tipo más grave, manifiesta rápida tendencia a hincharse, los aumentos de volumen se producen por crisis, en el curso de las mismas las medidas de los muslos y la pelvis manifiestan variaciones que pueden oscilar en los 10 cm. en un mismo día. En general estos fenómenos desaparecen con las reglas.

Durante las crisis, hay mala eliminación urinaria, aumento de estreñimiento, dolores de cabeza, miembros cansados y doloridos, con estrías que invaden la pelvis y los muslos.

CELULITIS DURA


Este tipo de celulitis es responsable de las estrías, suele aparecer casi siempre en mujeres cuyos tejidos y piel son todavía muy tónicos. Estéticamente es la más benévola por lo que resulta psicológicamente más soportable.


Es compacta, invade los muslos y la pelvis endureciéndolos. Su palpación permite notar un acolchamiento grueso y tan adherido a los músculos que no se puede desplazar. La piel está siempre tensa y seca y tras un golpe son frecuentes las equimosis (magulladura producida por la infiltración de sangre de los vasos lesionados).


CELULITIS BLANDA



Su volumen tiende a desplomarse por efecto del peso, cuando la persona está de pie se mueve y bota al andar, es blanda y floja, lo que aumenta considerablemente su volumen. El aflojamiento de los tejidos provoca ondulaciones que entorprcen la circulación.

RECOMENDACIONES


Los medios más eficaces para prevenirla o atenuarla que se hallan a nuestro alcance son:
DIETA SANA + BUENA HIDRATACIÓN + EJERCICIO DIARIO + MASAJE ESPECÍFICO

Respecto a la dieta se debe tener en cuenta que no se trata de pasar hambre, sino de sanear hábitos alimentarios como:

    1. Moderar el consumo de sal y evitar los alimentos enlatados y precocinados.
    2. Repartir las calorías en cuatro o cinco ingestas diarias, respetando un horario y no picar entre horas.
    3. Quitar la grasa a las carnes y pescados antes de cocinarlos, al igual que la piel del pollo. Adoptando como forma de cocción el horno, la plancha o el vapor.
    4. Utilizar como única grasa el aceite de oliva.
    5. Consumir pan y pastas elaborados con harinas integrales.
    6. Incorporar a la dieta el consumo de cereales, frutas, verduras y yogures desnatados.

    Una buena hidratación significa:

      1. Beber al menos de dos a tres litros de agua al día (teniendo en cuenta el líquido que contiene la fruta que ingerimos, las infusiones etc.)
      2. No esperar a tener sed para beber.
      3. Evitar o reducir al mínimo la ingesta de café, té, alcohol y refrescos.
      Ejercicio no significa apuntarse al gimnasio, de todas formas a quien le apetezca puede hacerlo.

      1. Caminar es un ejercicio que podemos realizar a diario. No se trata de caminar mirando escaparates, sino de hacerlo a un rítmo constante y a paso ligero, al menos una hora al día.
      2. Hacer ciclismo.
      3. Salir a correr
      4. Andar por el agua, para ello no es necesario saber nadar, nos basta con que el agua nos llegue a las rodillas o como mucho a la cintura.

      El masaje:
        1. Es importante ponerse en manos de un profesional, ya que como sabemos existen diferentes tipos de celulitis y por lo tanto hay que aplicar las manipulaciones adecuadas para cada uno de ellos.
        2. Para optimizar los resultados la frecuencia debe ser de 2 a 3 veces por semana.
        3. La duración de cada sesión irá en función del tipo de celulitis que se trate.


        TAMBIÉN SE DEBE TENER EN CUENTA:


        1. Evitar los baños de inmersión en agua caliente, sustituyéndolos por una ducha templada, finalizando la misma con 2 a 3 minutos de agua fría desde los pies hacia las caderas, (el agua fría provoca vasoconstricción, ello hace que los vasos sanguineos se vayan contrayendo de abajo hacia arriba, favoreciendo la circulación de retorno)
        2. Sustituir la esponja por guantes de crin a efectos de eliminar las células muertas de la piel.
        3. Adoptar el uso de algún producto cosmético que atenúe el aspecto acolchado de la piel, la reafirme y active la microcirculación. 
        4. Evitar la ropa ceñida en las piernas, la vida sedentaria y el uso de tacones. 
        5. No cruzar las piernas en posición de sentado.



        viernes, 4 de diciembre de 2009

        Tabla de potenciación: ABDOMINALES Y LUMBARES

        Construir un buen cinturón abdominal-lumbar es vital para mantener tu espalda en forma y libre de dolores o complicaciones. Además no se necesita ni equipamiento especializado ni someterte a largas sesiones de entrenamiento monótono y riguroso.

        Para una espalda que no presenta ningún tipo de desviación patológica basta con aplicar la siguiente tabla:

        40 + 40 + (20 x 2) + 40 + 40 = 200
        • Abdominales superiores. Encogimientos abdominales, elevación del pecho,(manteniendo un ligero hueco entre el mentón y el esternón, colocando ambas manos detrás de la nuca o, en caso de padecer alguna lesión en el hombro, cruzar los brazos al frente apoyando las palmas en el hombro contrario) las rodillas flexionadas a unos 45º, la planta de los pies àpoyadas en el suelo y las piernas paralelas a la anchura de las caderas. 40 repeticiones.  
        • Abdominales inferiores. Elevaciones de piernas flexionadas. Partiendo de esta posición, (con las manos colocadas formando un triángulo bajo el hueso sacro) elevar ambas rodillas hasta alcanzar la vertical (sin provocar tensión en el cuello y hombros). 40 repeticiones.
        • Oblícuos. Encogimientos cruzados llevando el hombro hacia la rodilla opuesta que descansa apoyada sobre la otra (sin que el codo tenga movimiento). 20 repeticiones a cada lado.
        • Lumbares superiores. Boca abajo elevar el torso manteniendo durante toda la ejecución del movimiento las cervicales en linea con la columna, (la mirada hacia el suelo y sin pegar tirones). 40 repeticiones.
        • Lumbares inferiores. Boca abajo con las manos bajo la frente, elevar ambas piernas abiertas a la anchura de las caderas, (sin flexionar las rodillas). 40 repeticiones.

        IMPORTANTE: Cuando nos encontramos con algún tipo de desviación patológica como "hipercifosis" o "hiperlordosis" debemos variar la proporción del ejercicio de la siguiente forma:

        Hipercifosis:
        10 + 20 + (20 x 2) + 80 + 50 = 200
        • Abdominales superiores: 10 repeticiones
        • Abdominales inferiores: 20 repeticiones
        • Oblícuos: 20 (a cada lado)
        • Lumbares superiores: 80 (elevaciones de tronco)
        • Lumbares inferiores: 50 (elevaciones de piernas juntas)
        Hiperlordosis:
        50 + 80 + (20 x 2) + 20 + 10 = 200
        • Abdominales superiores: 50 repeticiones
        • Abdominales inferiores: 80 repeticiones
        • Oblicuos: 20 (a cada lado)
        • Lumbares superiores: 20 (elevaciones de tronco)
        • Lumbares inferiores: 10 (elevaciones de piernas juntas)
        Al finalizar estas series se recomienda realizar el ejercicio del estiramiento del "gato" para estirar y liberar tensión en toda la columna vertebral. Tal como lo indican las siguientes ilustraciones:





        Manteniendo esta rutina que no nos llevará más de 10 minutos, un mínimo de 3 ó 4 días por semana, nuestra espala estará sana, vigorosa y nos permitirá afrontar otros ejercicios u actividades con una excelente protección contra lesiones.

        Además si cuidamos nuestra alimentación y reducimos la grasa abdominal, pronto aparecerá la tan ansiada "tableta de chocolate".